ALEJANDRINA SAGUCHI: El verdadero amor y el hipócrita

Por Alejandrina Saguchi Q.
Día del Amor y la Amistad, es una fecha especial para quienes amamos la
vida y al prójimo. Invita a demostrar nuestro amor a las personas y el
agradecimiento por todas las bendiciones recibidas.
Pero también a la reflexión que nos permite ver que vivimos en un mundo
donde la hipocresía pública se hace presente en gobernantes enfermos y
desequilibrados para sacar de manera cínica, raja política hasta de los
símbolos sagrados.
Donald Trump tomó protesta como Presidente de Estados Unidos, con su
mano derecha sobre la biblia, y una hora después estaba firmando
decretos que destilan desamor, represión y violación a derechos humanos
de millones de personas.
La Violencia de Estado es una realidad que nos sigue ofendiendo,
producto de la sinrazón de gobernantes quienes anteponen sus intereses
políticos, económicos y en el caso de Donald Trump, de un pequeño grupo
de magnates, en perjuicio de la convivencia pacifica entre las personas,
las sociedades y sus gobiernos.
La historia de la humanidad es una evidencia de acciones y reacciones
violentas, de luchas por el poder con un alto costo en vidas humanas.
Sin embargo, no perdemos la esperanza de que los seres humanos, en la
era de las armas nucleares, podamos construir un mundo con paz y con
desarrollo en beneficio de la humanidad.
Sería sumamente doloroso que "tanta inteligencia", se pierda en acciones
execrables, de muerte y dolor en beneficio de los intereses de unos
cuantos. Mientras la gran mayoría de la humanidad amamos la vida y
deseamos la convivencia pacífica de los pueblos.
La deportación de personas migrantes trabajadoras, que pagan miles de
millones de dólares en impuesto en Estados Unidos, y que el amor a sus
familias, los llevo a la peligrosa aventura de emigrar de sus países de
origen, no merecen ser tratados como criminales por alguien como Trump,
que se dice elegido de Dios.
Es una blasfemia que haya tomado protesta con su mano en la biblia.
Felicidades a nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum, por no dejarse
intimidar y defender con dignidad e inteligencia los intereses de
México, y a la gente de nuestro territorio que empieza en la tierra
ilegalmente invadida por quienes llegaron desde otro continente como
Donald Trump y sus ancestros.
Amo a México porque en la sangre llevamos nuestra cultura, historia,
valores, identidad , arrojó , valentía y valor para defender la patria.
Sobre todo: No olvidamos el ejemplo de quienes ofrendaron su vida por
nosotros y que aún permanecemos ocupando un territorio que tenemos
invadido, pero que sigue siendo nuestro, porque nadie es migrante en una
tierra arrebatada por la fuerza.
El verdadero amor es fundamentalmente dar, y en política se ama al
pueblo con derechos y beneficios para mejorar sus condiciones de vida,
en tanto que el imperio, lo único que ha demostrado hasta ahora, es su
odio a gobiernos y maltrato a sus vecinos y a la comunidad
internacional.