DESDE MI SOFÁ: Asignatura pendiente del 8M: las mujeres cuidadoras

Por: Obed Silva
Ayer 8 de marzo, se llevó a cabo la jornada mundial con motivo del Día
Internacional de la Mujer. La conmemoración tuvo origen en el movimiento
sindical de las mujeres obreras. Dos hechos marcaron el acontecimiento:
Uno en 1908, por el fallecimiento de 129 trabajadoras de la industria
textil, muertas en una fábrica incendiada en Nueva York como
consecuencia de su protesta para obtener mejoras laborales y un salario
igualitario.
El otro, la huelga de mujeres obreras en Rusia en el año 1917. La huelga
coincidió con el día 8 de marzo de nuestro calendario.
Sesenta años después, en 1977, la Asamblea General de la ONU estableció
el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
Durante más de 100 años, la lucha de las mujeres ha buscado obtener
condiciones de igualdad frente a los hombres, la eliminación del
patriarcado y el efectivo derecho a decidir sobre sus cuerpos.
A los anteriores reclamos, se han sumado nuevas demandas, igual de
importantes por atender.
Una de esas demandas es la de las mujeres cuidadoras. Abuelas, madres e
hijas, hermanas, tías, sobrinas y vecinas, muchas de ellas con doble
jornada laboral.
Este gran ejército de mujeres cuidadoras también lo integran niñas o
adolescentes que tienen sobre su espalda el trabajo doméstico, así como
el cuidado de infantes, pubertos, adultos mayores y personas con
discapacidad o enfermos.
De acuerdo con la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados del año
2022 de INEGI, en México más de un tercio de la población (58.3
millones) son personas susceptibles al cuidado.
La citada encuesta indica que de los 31.7 millones de mexicanos y
mexicanas que cuidan a alguna persona que lo necesita, el 71.5% son
mujeres
El reporte del INEGI dice que 23.8 millones de mujeres cuyo trabajo de
cuidadoras, por lo general, no recibe remuneración, se ven afectadas en
su salud física y emocional.
Los resultados del sondeo dieron a conocer que 31.7% de las encuestadas
aseguró que el trabajo de cuidados disminuye su tiempo de sueño; 22.7%
sintió irritabilidad; 16.3% depresión, y 12.7% vio afectada su salud
física.
El reconocimiento social de las mujeres cuidadoras y el trabajo
doméstico de las mujeres, son dos demandas centrales que hoy el
movimiento feminista debería enarbolar con fuerza.
NOMAS POR JODER:
Líderes de todos los partidos políticos estarían felices al poder
movilizar, sin acarreo, la cantidad de mujeres que ayer marcharon en
Tijuana.