LA ESTADÍSTICA POLÍTICA: Colosio; a 31 años de su asesinato

Por Sergio Trochez Reza
Domingo 23 de marzo de 2025
A las 16 horas con 5 minutos del miércoles 23 de marzo de 1994, el
senador con licencia de 44 años de edad, Luis Donaldo Colosio Murrieta,
descendió del pequeño avión privado que lo trasladó del aeropuerto
internacional de La Paz, Baja California Sur, al aeropuerto General
Abelardo L. Rodríguez, de Tijuana, Baja California, donde lo esperaban
más de 1,500 personas.
Su agenda iba retrasada por una hora, motivo por el cual saludó rápida
pero sonrientemente a los presentes, y subió a la Blazer que lo
transportó a la colonia Lomas Taurinas, ubicada en el noreste de la
ciudad, muy cerca del propio aeropuerto, donde encabezaría su primer
evento proselitista en tierras bajacalifornianas.
Desde un improvisado templete instalado en la caja de carga de un
pick-up, el candidato del Partido Revolucionario Institucional -PRI- a
presidente de México, expresó a todo pulmón, y con su particular tono de
voz: "¡Nuestra propuesta es por un gobierno que esté cerca de las
comunidades de Baja California; que esté cerca de la gente; un gobierno
que responda las necesidades fronterizas; un gobierno que responda a las
necesidades de más y mejores oportunidades para todos, pero sobre todo a
los que menos tienen!".
Más de 3 mil 500 personas aplaudieron a Colosio, quien a las 17:08 horas
bajó del templete para caminar rumbo a la camioneta, con el objetivo de
continuar con su agenda en búsqueda del voto popular.
Era tan grande el tumulto, que el abanderado priísta recorrió apenas 13
metros en un lapso de 4 minutos.
Con dificultades para avanzar por el aglomeramiento, en un terreno sin
pavimento y con muchas piedras, Colosio interactuaba con los asistentes
al mitin, teniendo como fondo musical la canción 'La culebra', del grupo
'Banda Machos', cuando un sujeto moreno, delgado, de cabello rizado, y
de 23 años de edad, se le acercó para propinarle dos balazos con un
revólver calibre .38. Uno de los disparos se le incrustó en el cráneo y
otro en el abdomen.
A las 17:12 horas, el candidato sangró de la cabeza y cayó al suelo,
ante el asombro de los presentes. Las personas que presenciaron los
hechos de cerca, lo levantaron para trasladarlo a la camioneta que lo
había llevado a Lomas Taurinas. Antes de que la Blazer avanzara 500
metros rumbo al Hospital General -que está a cinco kilómetros del
lugar-, una ambulancia del Grupo de Rescate Delta alcanzó al automóvil
del candidato, y en este último vehículo fue transportado Colosio hacia
el sanatorio.
En el lugar del suceso, otros de los presentes intentaron golpear al
agresor -quien posteriormente fue identificado como Mario Aburto
Martínez-, para hacer justicia con sus propias manos; pero fueron los
elementos de seguridad del evento, quienes se encargaron de subirlo a
una patrulla y presentarlo ante las autoridades.
Colosio llegó al nosocomio a las 17 horas con 20 minutos. Inconsciente
pero con pulso.
Mientras el ex-dirigente nacional del PRI era trasladado al hospital,
los periodistas que fueron testigos del acontecimiento, se encargaron de
difundir el atentado, motivo por el cual, los medios electrónicos
locales, nacionales e internacionales, empezaron a dar a conocer el
suceso.
Luis Donaldo Colosio Murrieta falleció a las 19:45 horas, tiempo de Baja
California. Así lo dio a conocer desde el hospital, a las 20:47 horas,
Liébano Sáenz Ortiz, el vocero de la campaña presidencial priísta.
Después del lamentable anuncio, en las instalaciones del Comité
Directivo Estatal del Partido Acción Nacional -PAN-, ubicadas en el
Centro Cívico de Mexicali, se empezaron a recibir llamadas telefónicas
por parte de personas enojadas por el crimen. "¡Asesinos!", gritaban, y
de inmediato colgaban.
Ante la tragedia, la dirigencia del PAN en Baja California, encabezada
por Mario Luis Corral Caligaris, canceló los spots de radio que se
habían contratado para criticar al abanderado tricolor, quien al día
siguiente estaría en la capital del estado.
A nivel nacional, los principales candidatos presidenciales; Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano, del PRD; y Diego Fernández del PAN, decidieron
suspender sus campañas proselitistas, mismas que continuaron cuando el
PRI designó como su abanderado a Ernesto Zedillo Ponce de León, seis
días después de la muerte de su candidato original.
Hoy se cumplen 31 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, y
poco se sabe de los homenajes que en su recuerdo, realizará el Partido
Revolucionario Institucional en Baja California.