MARTÍN LAZO CUEVAS: La hegemonía del dólar y el desafío del BRICS

Por Martín Lazo Cuevas
Durante más de ocho décadas, el dólar ha sido el pilar del sistema
financiero global. Su dominio, cimentado en los acuerdos de Bretton
Woods y consolidado tras la Segunda Guerra Mundial, ha permitido a
Estados Unidos ejercer un poder económico y geopolítico sin precedentes.
Pero en los últimos años, su supremacía enfrenta una amenaza real: el
ascenso del BRICS.
Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica—y ahora con la reciente
ampliación que incluye a países como Argentina, Irán y Arabia
Saudita—han intensificado su cooperación económica con un objetivo
claro: reducir la dependencia del dólar. Este bloque representa más del
30% del PIB global y concentra buena parte de los recursos estratégicos
del planeta, desde petróleo hasta producción industrial.
Uno de los frentes más visibles de esta ofensiva es la desdolarización
del comercio. Rusia y China ya han firmado acuerdos para transacciones
en yuanes y rublos, mientras que países como Arabia Saudita estudian
vender petróleo en monedas distintas al dólar. Si esto se consolida,
Estados Unidos perdería una de sus principales ventajas: la capacidad de
financiar su déficit sin consecuencias graves, gracias a la demanda
global de su moneda.
El BRICS no solo busca un sistema financiero alternativo, sino que
trabaja en la creación de mecanismos como un posible activo digital o
una canasta de monedas propias para el comercio internacional. De
concretarse, debilitaría el dominio de instituciones como el FMI y el
Banco Mundial, históricamente controladas por Washington.
La pregunta ya no es si el dólar seguirá siendo la moneda dominante,
sino cuánto tiempo le queda en la cima. La multipolaridad económica es
una realidad en construcción, y el BRICS es el martillo que golpea los
cimientos del viejo orden financiero. La caída del dólar como moneda
hegemónica no será inmediata, pero el proceso ha comenzado. Y cuando
suceda, el mundo será testigo de una reconfiguración sin precedentes en
el poder global.