MARTÍN LAZO CUEVAS: Plan México: ¿El Fin del Neoliberalismo o Más de lo Mismo?

Por Martín Lazo Cuevas
El Plan México ha sido presentado como una alternativa al modelo
neoliberal que dominó el país por más de cuatro décadas. Con un enfoque
en la reindustrialización, la creación de empleo y la recuperación del
papel del Estado, esta propuesta busca sentar las bases de una nueva
etapa económica bajo el humanismo mexicano. Pero la gran pregunta es:
¿representa un verdadero quiebre con el pasado o terminará beneficiando
a los mismos de siempre?
Economía: Una Reindustrialización Soberana o Dependiente
Desde los años 80, el neoliberalismo convirtió a México en una economía
dependiente del capital extranjero, con privatizaciones, apertura
comercial y un mercado laboral precarizado. Hoy, el Plan México promete
rescatar la industria nacional, pero para que esto ocurra, debe evitar
los errores del pasado.
Se habla de incentivos fiscales y financiamiento para sectores
estratégicos, pero la clave está en quién controlará esa inversión. Si
las grandes empresas transnacionales son las principales beneficiadas,
difícilmente se podrá hablar de una transformación real. La diferencia
entre una industrialización soberana y una industrialización dependiente
estará en la capacidad del gobierno de fortalecer a las pequeñas y
medianas empresas y no solo a los gigantes corporativos.
Trabajo y Justicia Social: ¿Empleos Dignos o Más Precarización?
Uno de los grandes fracasos del neoliberalismo fue el deterioro del
empleo: bajos salarios, outsourcing y derechos laborales debilitados. El
Plan México promete 1.5 millones de empleos formales con salarios
justos, pero aquí la trampa es clara: ¿serán empleos bien remunerados y
con derechos garantizados, o simplemente más trabajadores mal pagados en
fábricas de ensamblaje?
Para que el discurso del humanismo mexicano se traduzca en bienestar
real, se necesita un cambio estructural en las políticas laborales. Sin
una fiscalización rigurosa y un aumento en el poder adquisitivo de los
trabajadores, el riesgo es que la nueva industrialización termine
repitiendo el modelo de mano de obra barata que favoreció al
neoliberalismo.
El Poder Judicial: ¿Un Aliado o un Obstáculo?
Aquí está el punto más crítico: el Plan México depende de un Estado
fuerte y de una justicia confiable, pero el Poder Judicial ha sido
históricamente una de las instituciones más corrompidas y capturadas por
intereses neoliberales y del crimen organizado.
La reforma para elegir jueces y ministros por voto popular ha generado
polémica. Puede ser una oportunidad para romper con el control de las
élites sobre la justicia, pero también puede abrir la puerta a una
politización aún mayor. Si esta reforma no garantiza independencia y
transparencia, el riesgo es que la justicia termine respondiendo a
nuevos intereses, en lugar de ser un pilar del desarrollo económico y
social.
¿El Plan México Será un Verdadero Cambio?
El éxito del Plan México dependerá de si realmente logra:
✔ Romper con la dependencia del capital extranjero y fortalecer la
industria nacional.
✔ Crear empleos dignos, con salarios justos y derechos garantizados.
✔ Establecer un Poder Judicial que proteja a la ciudadanía y no a los
intereses políticos o criminales.
Si estas condiciones no se cumplen, México corre el riesgo de repetir la
historia: un plan con gran discurso social, pero en la práctica, una
continuación de las mismas estructuras que han mantenido la desigualdad
y la corrupción en el país.